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Cómo pasar del biberón al vaso con boquilla: una guía paso a paso para padres

Introducción

Es probable que el biberón haya sido una gran parte de la rutina de tu bebé, desde las tomas somnolientas de la noche hasta las tardes tranquilas en el sofá. Sin embargo, en algún momento, todos los padres se enfrentan a la misma pregunta: ¿cómo pasar del biberón al vaso con boquilla sin lágrimas, luchas ni desorden interminable?

Este cambio es más que simplemente sustituir un recipiente por otro. Pasar del biberón al vaso con boquilla afecta los dientes, el desarrollo y la rutina diaria de tu hijo. Puede ser algo emocional tanto para ti como para tu pequeño, especialmente si el biberón está ligado al consuelo, al sueño o a los momentos de abrazos tranquilos.

La buena noticia: con un plan claro y algo de paciencia, puedes hacer que esta transición sea suave y exitosa. Esta guía explica cuándo empezar, cómo elegir el vaso adecuado y los pasos exactos a seguir. También verás consejos prácticos para niños pequeños selectivos y soluciones a problemas comunes, para que puedas sentirte con confianza mientras ayudas a tu hijo a pasar a los vasos de “niño grande”.

cómo pasar del biberón al vaso con boquilla

Por qué es importante pasar del biberón al vaso con boquilla

Antes de decidir cómo pasar del biberón al vaso con boquilla, ayuda entender por qué este cambio es importante. Cuando conoces las razones detrás de la transición, es más fácil mantener la constancia incluso cuando tu hijo se resiste o pide el biberón.

Razones de salud para dejar los biberones

El uso prolongado del biberón puede causar varios problemas de salud:

  1. Caries dental

    Cuando los niños beben leche o jugo del biberón durante largos periodos, el azúcar se queda en sus dientes. Esto puede provocar caries, especialmente si se duermen con el biberón. El líquido se acumula alrededor de los dientes y alimenta a las bacterias.

  2. Infecciones de oído

    Beber de un biberón mientras están acostados puede aumentar el riesgo de que el líquido entre en el oído medio. Ese líquido retenido puede causar infecciones de oído más frecuentes e incomodidad.

  3. Comer en exceso y calorías de más

    Los niños pueden beber más leche de la que necesitan si usan el biberón por consuelo y no por hambre. Esto puede afectar el apetito por los alimentos sólidos y llevar a un exceso de calorías a lo largo del día.

Beneficios del uso de vasos para el desarrollo

Los vasos hacen más que contener bebidas. Ayudan a tu hijo a:

  • Practicar la coordinación mano-ojo al levantar, inclinar y apoyar el vaso
  • Fortalecer los músculos de la boca y la lengua que se usan para masticar, tragar y hablar
  • Aprender habilidades de alimentación independiente que apoyan el desarrollo general

El uso de vasos también fomenta una rutina clara alrededor de las comidas y meriendas en lugar de estar bebiendo constantemente. Esta estructura apoya mejores hábitos alimenticios, lo cual se vuelve aún más importante a medida que tu hijo experimenta con nuevos alimentos.

Cuándo recomiendan los expertos empezar la transición en 2024

Muchos pediatras y odontopediatras sugieren las siguientes pautas:

  • Ofrecer un vaso con agua a partir de los 6 meses aproximadamente, cuando tu hijo comience con sólidos.
  • Empezar a retirar gradualmente los biberones alrededor de los 12 meses.
  • Intentar estar sin biberón entre los 12 y 18 meses, si es posible.

Son rangos generales, no reglas rígidas. Cada niño es diferente, pero conocer estos plazos te ayuda a planificar. Una vez que entiendas por qué la transición es importante y cuándo empezar, el siguiente paso es averiguar si tu hijo está listo ahora mismo.

Señales de que tu hijo está listo para pasar del biberón al vaso con boquilla

Ya sabes que dejar el biberón favorece la salud y el desarrollo. La siguiente pregunta es si tu hijo está listo para empezar. Observar señales de preparación puede hacer que el proceso sea más fluido y reducir la frustración para ambos.

Habilidades físicas y motoras que debes observar

Tu hijo puede estar listo para usar un vaso con boquilla si:

  • Puede sentarse con apoyo en una trona o asiento elevador
  • Puede sostener objetos y llevárselos a la boca
  • Puede inclinar o voltear un biberón o vaso con un poco de ayuda
  • Muestra interés por lo que tú estás bebiendo

Estas habilidades sencillas hacen que manipular un vaso sea mucho más fácil y seguro.

Señales de comportamiento que muestran preparación

Busca estos comportamientos:

  • Alcanzar tu vaso durante las comidas
  • Intentar imitar tus movimientos al beber
  • Empujar el biberón en ocasiones o perder interés en algunas tomas
  • Disfrutar de alimentarse solo con los dedos o con cubiertos para niños pequeños

Estas señales muestran que tu hijo siente curiosidad y está listo para probar nuevas formas de comer y beber. La curiosidad suele conducir a un aprendizaje más rápido y a menos resistencia.

Señales de alarma que podrían indicar que debes ir más despacio

Puede que quieras avanzar más lentamente o hablar con tu pediatra si tu hijo:

  • Tose o se atraganta con frecuencia al beber
  • Tiene dificultad para tragar o muestra una fuerte aversión a los vasos
  • Tiene otros problemas de alimentación, como rechazar la mayoría de las texturas

Un enfoque lento y suave sigue siendo posible, pero un profesional de la salud puede ayudar a adaptar el plan. Una vez que sepas que tu hijo está listo, la siguiente pieza importante del rompecabezas es elegir el mejor vaso para tu familia.

Elegir el vaso con boquilla adecuado para una transición suave

Elegir el vaso correcto puede facilitar o dificultar la transición. El vaso debe adaptarse a la edad, habilidades y preferencias de tu hijo. También debe ser seguro, fácil de limpiar y práctico para el uso diario en casa y fuera de ella.

Vasos con boquilla, con pajita, 360 y de entrenamiento abiertos: ¿cuál es la diferencia?

Estos son los tipos principales:

  1. Vasos tradicionales con boquilla
  2. Tienen una boquilla (dura o blanda)
  3. A menudo son a prueba de derrames
  4. Resultan familiares y fáciles de agarrar para muchos niños

  5. Vasos con pajita

  6. Usan una pajita en lugar de una boquilla
  7. Fomentan movimientos diferentes de la boca que pueden apoyar el habla y el desarrollo oral
  8. Funcionan bien para niños a quienes ya les gusta beber con pajita

  9. Vasos 360

  10. Tienen un borde plano que permite a los niños beber por cualquier lado
  11. El líquido sale cuando chupan el borde
  12. Ayudan a imitar el beber en vaso abierto sin derrames grandes

  13. Vasos de entrenamiento abiertos

  14. Pequeños vasos abiertos diseñados para manos pequeñas
  15. A menudo se usan en casa con pequeñas cantidades de agua
  16. Ayudan a desarrollar habilidades reales de vaso abierto desde el principio

Muchos padres usan una combinación: un vaso con pajita o 360 para el uso diario, y un vaso de entrenamiento abierto durante las comidas supervisadas. No tienes que comprometerte con un solo estilo.

Materiales seguros y características clave a tener en cuenta en 2024

Al elegir un vaso:

  • Elige materiales libres de BPA.
  • Considera silicona, acero inoxidable o plástico de alta calidad.
  • Busca diseños fáciles de limpiar, sin demasiadas piezas ocultas o válvulas diminutas.
  • Elige materiales no tóxicos y duraderos que soporten caídas y mordidas.

Las características útiles incluyen:

  • Boquillas o pajitas blandas para bocas sensibles
  • Asas para manos pequeñas
  • Tapas antigoteo para viajes y mochilas de guardería

Adaptar el tipo de vaso a la edad y etapa de tu hijo

Como guía general:

  • Alrededor de los 6–9 meses: vasos de entrenamiento ligeros con asas, boquillas blandas o vasos abiertos de entrenamiento con pequeñas cantidades de agua.
  • Alrededor de los 9–12 meses: vasos con boquilla o pajita para agua y leche durante las comidas.
  • De 12 a 18 meses: más práctica con vasos con pajita y 360; vasos abiertos en casa con supervisión cercana.

La mayoría de los niños no necesitan todos los tipos. Elige uno o dos estilos que se adapten a las habilidades de tu hijo y a tu rutina diaria.

Cuántos vasos necesitas realmente en casa y para salir

No tienes que llenar tu cocina de vasos. Para la mayoría de las familias:

  • 2–3 vasos de uso diario para casa
  • 1–2 vasos antigoteo dedicados a salidas o guardería

Esto mantiene tu alacena sencilla y facilita lavar y controlar las piezas. Una vez que tengas el vaso correcto, podrás organizar tu espacio y tu rutina para que la transición se sienta natural en lugar de disruptiva.

Prepararse: organizar tu rutina y tu espacio

Una transición exitosa no se trata solo del vaso que elijas. También depende del momento, las rutinas y cómo está organizada tu casa. Un poco de preparación puede evitar muchas luchas más adelante y dar a tu hijo una sensación de seguridad.

Elegir el momento adecuado para empezar la transición del biberón al vaso con boquilla

Intenta evitar:

  • Cambios importantes en la vida, como la llegada de un nuevo hermano, mudarse o empezar la guardería
  • Periodos en los que tu hijo esté enfermo o con mucha dentición

Elige un periodo tranquilo en el que tu hijo esté generalmente bien y las rutinas sean estables. Esto lo hace más receptivo al cambio y menos propenso a aferrarse al biberón como consuelo.

Crear un horario predecible de comidas y bebidas

Los niños manejan mejor los cambios cuando saben qué esperar. Intenta tener:

  • Comidas y meriendas regulares
  • Bebidas ofrecidas en horarios establecidos: normalmente con las comidas y entre ellas

Por ejemplo:

  • Desayuno + agua o leche en vaso con boquilla
  • Merienda de media mañana + agua
  • Almuerzo + agua o leche en vaso
  • Merienda de la tarde + agua
  • Cena + agua o leche en vaso

Esto ayuda a tu hijo a aprender que las bebidas se toman con las comidas y meriendas, no todo el día en un biberón. Un horario claro también hace que el siguiente paso, el proceso de destete en sí, sea más fácil de seguir.

Organizar vasos, platos y cubiertos para que sean de fácil acceso

Prepara una “zona infantil” en tu cocina:

  • Coloca vasos, cuencos pequeños, platos y cubiertos para niños en un estante bajo.
  • Usa una pequeña caja o bandeja para que tu hijo pueda ver y alcanzar sus cosas.
  • Mantén los biberones en un área separada y menos visible una vez que empieces el destete.

Esto facilita ofrecer siempre el vaso y permite que tu hijo empiece a participar eligiendo y llevando su propio vaso. Esa sensación de control puede reducir la resistencia.

Coordinarte con la guardería, los abuelos y otros cuidadores

La coherencia es fundamental. Habla con:

  • Abuelos y otros familiares
  • Niñeras
  • Personal de guardería

Comparte tu plan: qué vasos usas, cuándo ofrecerás biberones y cuándo planeas dejarlos. Pídeles que sigan el mismo enfoque para que tu hijo no reciba mensajes contradictorios. Con todo preparado y todos en la misma sintonía, estarás listo para un plan claro paso a paso.

Plan paso a paso: cómo pasar del biberón al vaso con boquilla

Ahora es momento de ver cómo pasar del biberón al vaso con boquilla de forma clara y manejable. Puedes adaptar este plan a la edad y el carácter de tu hijo, pero los pasos básicos son los mismos.

Paso 1: Presentar el vaso con boquilla con agua en las comidas

Empieza de forma sencilla:

  1. Ofrece un vaso con boquilla o con pajita con una pequeña cantidad de agua en una comida al día.
  2. Deja que tu hijo juegue, muerda o explore el vaso.
  3. No lo presiones para que beba una cantidad determinada.

El objetivo es generar familiaridad y curiosidad, no reemplazar todavía el biberón. Una vez que tu hijo acepte el vaso en la mesa, puedes empezar a sustituir tomas reales.

Paso 2: Sustituir un biberón diurno por un vaso con boquilla

Después de unos días de práctica:

  1. Elige una toma diurna (a menudo a media mañana o por la tarde).
  2. En lugar del biberón, ofrece leche o fórmula en el vaso con boquilla.
  3. Siéntate con tu hijo, muéstrale cómo beber y dale ánimos.

Si bebe solo un poco, está bien al principio. Puedes ofrecer agua y alimentos sólidos al mismo tiempo para asegurarte de que se mantenga hidratado y nutrido.

Paso 3: Eliminar gradualmente todos los biberones diurnos

Una vez que tu hijo acepte la sustitución de un biberón:

  1. Sustituye un segundo biberón diurno por el vaso.
  2. Después de unos días, sustituye un tercer biberón diurno si es necesario.
  3. Deja los biberones de la siesta o de la noche para el final, ya que suelen ser más emocionales.

La mayoría de las familias descubren que cambiar primero las tomas diurnas es más fácil porque los niños están más despiertos y distraídos con el juego y la comida. Cuando los biberones diurnos desaparecen, resulta más sencillo centrarse en las tomas emocionales ligadas al sueño.

Paso 4: Abordar los biberones de la siesta y de la noche al final

Estos biberones suelen funcionar como herramientas de consuelo. Para retirarlos:

  1. Acorta el biberón de la noche durante unos días (por ejemplo, una onza menos cada noche).
  2. Ofrece el vaso con boquilla con agua o leche antes en la rutina de la noche, por ejemplo, durante el cuento.
  3. Sustituye el momento del biberón por otros rituales reconfortantes: abrazos, canciones o un masaje en la espalda.

Si tu hijo se despierta por la noche pidiendo un biberón, ofrécele consuelo y quizá un sorbo de agua del vaso, y luego guíalo suavemente de vuelta al sueño. Mantener la calma y la constancia ayuda a tu hijo a confiar en la nueva rutina.

Ejemplo de cronograma de transición de 2 a 4 semanas para que los padres lo sigan

Aquí tienes una guía aproximada que puedes ajustar:

  • Semana 1: Presenta un vaso con agua en las comidas; sustituye un biberón diurno.
  • Semana 2: Sustituye todos los biberones diurnos; conserva el biberón de la noche.
  • Semana 3: Reduce la cantidad del biberón de la noche; ofrece el vaso más temprano por la tarde.
  • Semana 4: Elimina por completo el biberón de la noche y utiliza solo vasos.

Algunos niños avanzan más rápido; otros necesitan más tiempo. La clave es un progreso constante. Mientras sigues estos pasos, algunos trucos sencillos pueden hacer que el vaso sea más atractivo y el proceso más positivo.

Consejos prácticos para animar a tu hijo a usar un vaso con boquilla

Ya has empezado la transición, pero tu hijo puede necesitar un empujón extra para aceptar realmente el nuevo vaso. Estos consejos prácticos pueden ayudarlo a sentirse entusiasmado en lugar de resistente.

Hacer que el nuevo vaso sea divertido y familiar

Prueba estas ideas:

  • Deja que tu hijo elija el color o diseño en la tienda o entre las opciones que tengas en casa.
  • Usa vasos con sus personajes o animales favoritos.
  • Dale un nombre al vaso (“tu vaso de niño grande”) y habla de él en forma positiva.

Cuanto más sienta tu hijo que el vaso es suyo, más probable será que lo use y se sienta orgulloso del cambio.

Usar la temperatura, el sabor y el momento a tu favor

Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia:

  • Ofrece la leche a una temperatura similar a la del biberón. Si prefiere la leche tibia, caliéntala un poco también en el vaso.
  • Empieza en momentos en que tu hijo tenga hambre pero no esté demasiado cansado.
  • Evita presentar el vaso por primera vez cuando tu hijo ya esté alterado.

Si al principio no le gusta la leche en el vaso, puedes:

  1. Ofrecer agua en el vaso durante el día.
  2. Volver a introducir gradualmente la leche en el vaso en una toma una vez que se haya acostumbrado a la sensación.

Modelar el uso del vaso en familia

A los niños les encanta imitar a las personas que quieren:

  • Bebe de tu propio vaso al mismo tiempo que tu hijo.
  • Muéstrale cómo inclinas o sorbes con movimientos lentos y claros.
  • Haz un pequeño “salud” antes de que ambos den un sorbo.

Esto convierte la experiencia en algo social y divertido, en lugar de una prueba que deben superar. También refuerza la conexión entre las comidas familiares y el uso del vaso.

Cuándo y cómo retirar los biberones de la vista

A medida que tu hijo se sienta más cómodo con el vaso:

  • Guarda los biberones fuera de la vista para que no sean un recordatorio constante.
  • Evita que tu hijo vea biberones usados para hermanos u otros niños.
  • Mantén la calma pero sé firme cuando los pida, y ofrece el vaso de inmediato.

Reducir las señales visuales puede disminuir las quejas y demandas. Incluso con todos estos consejos, algunos niños siguen resistiéndose. En esos casos es útil saber cómo resolver problemas frecuentes.

Problemas comunes y cómo solucionarlos

No todos los niños atraviesan esta transición sin dificultades. Ayuda anticipar los obstáculos más comunes y tener un plan para manejarlos con calma, sin convertir las comidas en una lucha de poder.

Qué hacer si tu hijo rechaza por completo el vaso con boquilla

Si tu hijo se niega rotundamente:

  1. Prueba un estilo diferente (por ejemplo, un vaso con pajita en lugar de boquilla).
  2. Empieza solo con agua, para que no haya presión respecto al volumen de leche.
  3. Ofrece el vaso de forma constante en las comidas, pero no lo fuerces ni lo persigas con él.
  4. Alaba cualquier intento, incluso si solo sostiene o se lleva el vaso a la boca.

A veces un pequeño cambio, como un color nuevo, una textura distinta o una pajita, puede cambiar la situación rápidamente.

Manejar las protestas cuando el biberón es un objeto de consuelo

Si el biberón está muy ligado al consuelo:

  • Añade más abrazos, canciones y contacto físico mientras retiras los biberones.
  • Ofrece una manta especial o un peluche durante la hora de dormir en su lugar.
  • Mantén la calma durante las protestas; reconoce sus sentimientos (“Extrañas tu biberón”) pero mantén tu límite.

Los niños se adaptan mejor cuando se sienten escuchados y seguros, incluso si no obtienen exactamente lo que quieren.

Cómo lidiar con fugas, derrames y cuando tiran el vaso

El desorden forma parte del proceso, pero puedes limitarlo:

  • Usa tapas antigoteo para las salidas y los viajes en coche.
  • En casa, ofrece el vaso mientras tu hijo está sentado en la trona o en una mesita.
  • Si tu hijo tira el vaso, recógelo con calma una vez y di: “Los vasos se quedan en la mesa”. Si lo vuelve a tirar, retira el vaso un rato y vuelve a intentarlo más tarde.

Respuestas consistentes enseñan los límites rápidamente y muestran a tu hijo que lanzar el vaso termina la actividad.

Cuándo mantenerte firme y cuándo frenar la transición

Mantente firme en:

  • No volver al uso de biberón a tiempo completo una vez que hayas avanzado
  • No ofrecer biberones como consuelo durante todo el día o ante cualquier llanto

Frena si:

  • Tu hijo está enfermo o atravesando un cambio importante
  • Bebe muy poco y te preocupa la hidratación (ofrece agua con frecuencia y habla con tu pediatra si es necesario)

Una vez que los problemas más comunes estén bajo control, puedes mirar hacia la siguiente etapa de habilidades con vasos y hábitos a largo plazo.

Mirando al futuro: pasar del vaso con boquilla a vasos abiertos y con pajita

Pasar del biberón al vaso con boquilla es un gran paso, pero no es el destino final. Con el tiempo, muchos niños pueden pasar de los vasos con boquilla a los vasos con pajita y vasos abiertos, que favorecen habilidades de bebida más maduras.

Por qué los expertos recomiendan vasos abiertos y con pajita después del vaso con boquilla

Muchos expertos en odontología y alimentación prefieren los vasos con pajita y los vasos abiertos porque:

  • Favorecen movimientos saludables de la boca y la lengua
  • Reducen el riesgo de patrones de succión prolongados
  • Preparan a los niños para las habilidades de bebida normales que usarán toda la vida

Los vasos tradicionales con boquilla son útiles como puente, pero no es necesario usarlos durante años una vez que tu hijo pueda manejar otras opciones.

Formas sencillas de practicar con vasos abiertos en casa

Puedes:

  • Ofrecer un vasito abierto con una pequeña cantidad de agua en las comidas.
  • Ayudar a tu hijo a llevar el vaso a la boca con ambas manos.
  • Esperar derrames y tener un paño a mano para limpiar con calma.

Las sesiones de práctica cortas y supervisadas desarrollan habilidades sin estrés. Con el tiempo, tu hijo derramará menos y beberá con más confianza.

Actualizar vasos, platos y cubiertos a medida que tu hijo crece

A medida que tu hijo gana confianza:

  • Usa vasos más grandes sin tapa en casa cuando esté listo.
  • Introduce platos y cuencos familiares normales cuando sea seguro.
  • Deja que tu hijo ayude a elegir sus platos y cubiertos de “niño grande”.

Esta actualización gradual refuerza su creciente independencia y mantiene tus utensilios de cocina adecuados a su edad. Sin embargo, a veces la transición no sale como se planeó. En esos casos, la orientación profesional puede ayudar.

Cuándo hablar con el pediatra o el dentista

La mayoría de las transiciones del biberón al vaso con boquilla transcurren sin problemas con tiempo y paciencia. Aun así, hay momentos en los que deberías buscar orientación profesional para mantener a tu hijo seguro y saludable.

Si tu hijo sigue dependiendo del biberón más allá de la primera infancia

Si tu hijo sigue usando biberones con regularidad mucho después de los 18–24 meses y rechaza otras opciones, habla con tu pediatra. Él o ella puede:

  • Descartar cualquier problema médico
  • Sugerir un plan de destete adaptado
  • Derivarte a un terapeuta de alimentación u ocupacional si es necesario

No estás fracasando si necesitas ayuda adicional; algunos niños simplemente necesitan más apoyo.

Signos de caries, problemas del habla o de alimentación

Llama a tu odontopediatra o pediatra si notas:

  • Manchas marrones o blancas en los dientes
  • Quejas frecuentes de dolor en la boca
  • Retraso en el habla o sonidos poco claros
  • Atragantamientos o tos continuos al beber

Actuar pronto puede prevenir problemas mayores más adelante y puede facilitar la transición a los vasos.

Cómo pueden ayudar los profesionales en una transición más compleja

Los profesionales pueden:

  • Evaluar cómo tu hijo bebe y mastica
  • Recomendar estilos específicos de vasos o ejercicios
  • Ayudarte a crear un plan lento y estructurado que se adapte a las necesidades de tu hijo

Saber que hay ayuda disponible puede darte confianza si sientes que todo está estancado. Con todo esto en mente, es útil tomar perspectiva y observar el panorama general de lo que estás logrando.

Conclusión

Aprender cómo pasar del biberón al vaso con boquilla es un hito importante en la crianza. Favorece los dientes, el desarrollo y la independencia de tu hijo, incluso si al principio resulta emocional. Al observar las señales de preparación, elegir el vaso correcto, establecer rutinas claras y seguir un sencillo plan paso a paso, puedes guiar a tu hijo en este cambio con menos estrés.

Puede haber protestas, derrames y retrocesos en el camino. Eso es normal. Mantén la calma, sé constante y lo bastante flexible como para ir más despacio cuando sea necesario. Celebra los pequeños logros, como que tu hijo dé unos sorbos del nuevo vaso o acepte un biberón menos cada día.

Pronto, el biberón será un recuerdo, y tu hijo beberá orgulloso de su vaso de “niño grande” sentado a la mesa contigo. Y en caso de duda, recurre a tu pediatra o dentista para obtener apoyo extra. No tienes por qué atravesar esta transición en soledad.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad debo empezar la transición del biberón al vaso con boquilla?

La mayoría de los expertos sugiere ofrecer un vaso con pequeñas cantidades de agua alrededor de los 6 meses, cuando tu bebé comienza con los sólidos. Muchos padres comienzan a retirar activamente los biberones alrededor de los 12 meses y buscan que el niño deje el biberón entre los 12 y los 18 meses. Dicho esto, existe un rango de normalidad. Concéntrate en las señales de preparación de tu hijo y habla con tu pediatra si no estás seguro sobre el momento adecuado.

¿Puedo saltarme los vasos con boquilla e ir directamente a un vaso con popote (pajita) o a un vaso abierto?

Sí, muchas familias eligen omitir los vasos tradicionales con boquilla y usar en su lugar vasos con popote (pajita) y vasos de entrenamiento abiertos. Los vasos con popote y los vasos abiertos pueden favorecer movimientos orales saludables y habilidades para beber. Si eliges este camino, empieza con pequeñas cantidades de agua en un vaso abierto muy pequeño en casa y usa vasos con popote cuando necesites algo más a prueba de derrames. La clave es la constancia más que el tipo exacto de vaso.

¿Qué pasa si mi niño pequeño toma menos leche después de cambiar al vaso con boquilla?

Es común que los niños tomen un poco menos de leche cuando pasan del biberón al vaso. A menudo tomaban más de lo que necesitaban con el biberón, especialmente si lo usaban para consolarse. Asegúrate de que tu hijo tenga una dieta equilibrada con lácteos u otras fuentes de calcio, ofrece la leche en el vaso durante las comidas y proporciona agua entre comidas. Si te preocupa la ingesta total, el crecimiento o la hidratación, consulta con tu pediatra para recibir orientación.

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